Rev. Padre Víctor Caviedes

    Home

SANTO CURA DE ARS, PATRONO DE TODOS LOS SACERDOTES DEL MUNDO

Florida - USA 06/18/2009 (por: pastoralhispana.org)

En las vísperas de iniciarse el año sacerdotal 19 de Junio,  2 sacerdotes, perdieron la vida, al ser atacados, durante sus actividades religiosas en lo que va del mes de Junio, uno en Brasil y el otro en México; el padre Gisley Azevedo Gomes de 31 años natural de Morrinhos cuyo servicio se caracterizo por su compromiso con la bandera de la justicia y la paz, y el otro sacerdote de nombre Habacuc Hernández Benítez de 39 años originario de la Mesa Coronada junto con dos seminaristas cuando se prestaban para realizar sus actividades religiosas.

Como es de conocimiento el Papa Benedicto XVI convoco el inicio de un Año Sacerdotal, con motivo del 150 aniversario de la muerte del santo Cura de Ars, a quien proclamará patrono de todos los sacerdotes del mundo, según un comunicado que fue difundido por la Ciudad del Vaticano el 16 de Marzo.

Sobre este tema la Agencia Fides buscando ofrecer testimonios de humildes  pero conmovedores testimonios de sacerdotes chinos que han dedicado y continúan dedicando su vida al Evangelio de Cristo, no obstante las enfermedades o el peso de los años.“En don Jin Feng Xhi hemos visto a Cristo”: son las palabras de los fieles de la parroquia de Long Tun de la diócesis de Xian Xian (hoy Cang Zhou), parroquia modelo para la evangelización de la diócesis. “Un sacerdote anciano, enfermo, que se sostiene con un bastón y lleva siempre consigo un paquete de imágenes sagradas y copias de la Biblia”, así es como los parroquianos describen a su párroco, don Jin, de 68 años, ordenado en 1985. En su vida, es de carácter taciturno, pero cuando comienza a hablar de Jesús se transforma en un “parlanchín”. Ha prestado servicio pastoral en esta parroquia desde hace más de 20 años, ocupándose de más de 200 poblaciones. Mas detalles pueden ver en (fides.org)

Asimismo durante el día de hoy el Santo Padre dirigió una carta a los presbíteros del mundo con motivo del Año Sacerdotal, en el 150º aniversario de la muerte de Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars, patrono de los párrocos y desde ahora también de todos los sacerdotes, fallecido el 4 de agosto de 1859. Mañana, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y jornada de santificación sacerdotal, Benedicto XVI inaugurará este año jubilar durante la celebración de las vísperas en la basílica de San Pedro del Vaticano. Un año para “promover el compromiso de renovación interior de todos los sacerdotes, para que su testimonio evangélico en el mundo de hoy sea más intenso e incisivo”, es el deseo que el Papa expresa en su carta dirigida a los “hermanos en el sacerdocio”, cuyo texto se publicó en castellano, portugués, inglés, francés, italiano, alemán y polaco. ver carta completa del Papa aqui

El sacerdocio ministerial se diferencia esencialmente, y no sólo de grado, del sacerdocio común de los fieles: “El sacerdocio común de los fieles y el sacerdocio ministerial o jerárquico se ordena el uno para el otro, aunque cada cual participa de forma peculiar del sacerdocio de Cristo. Su diferencia es esencial no solo gradual. Porque el sacerdocio ministerial, en virtud de la sagrada potestad que posee, modela y dirige al pueblo sacerdotal, efectúa el sacrificio eucarístico ofreciéndolo a Dios en nombre de todo el pueblo: los fieles, en cambio, en virtud del sacerdocio real, participan en la oblación de la eucaristía, en la oración y acción de gracias, con el testimonio de una vida santa, con la abnegación y caridad operante” (LG 10). 


Todos los bautizados están unidos a Cristo y participan incluso de su sacerdocio. La mayoría de los protestantes creen, como los católicos, en el sacerdocio universal de los fieles en cuanto a que todos los creyentes ofrecen a Dios oraciones y alabanzas unidos a Cristo. Sin embargo la fe católica enseña una realidad mas completa sobre el sacerdocio de los fieles: Todos los bautizados somos sacerdotes porque, por la gracia, formamos parte del Cuerpo Místico de Cristo (edificio espiritual). 

Acercándoos a él, piedra viva, desechada por los hombres, pero elegida, preciosa ante Dios, también vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo. - I Pedro 2,4-5

El bautismo fue el comienzo pero la unión con Cristo debe alimentarse y crecer. Esto significa que todo cristiano debe continuamente ofrecer su vida al Padre en Cristo, morir al hombre viejo y vivir una vida nueva. Es una relación íntima y constante. Ningún cristiano es sacerdote por si mismo pero, en Cristo, todo Cristiano debe ser sacerdote, haciendo de su vida una continua ofrenda.

San Pablo le enseña esto a los que ya eran bautizados:

Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será vuestro culto espiritual. Y no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto. -Romanos 12,1-2

Por eso los bautizados tenemos el derecho y deber de ofrecer nuestras vidas y recibir la gracia. Jesús nos ha proveído para ello principalmente por medio de los sacramentos, la participación en la liturgia de la Iglesia y del sacrificio de la Santa Misa.