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Acciones de la
Iglesia Católica contra toda forma de racismo, discriminación e
intolerancia. |
26 años de prisión a
español por discriminación ideológica
26/10//2009
(por: pastoralhispana.org)
Vencer
todo racismo, xenofobia y nacionalismo exagerado
En un recorrido histórico de las acciones de la iglesia católica en
el mundo, se han dado una serie de documentos eclesiales sobre este
tema, entre ellos los de Juan Pablo ll y Benedicto XVl, referidos al
racismo, xenofobia y nacionalismo.
En septiembre de 1995, el Papa Juan Pablo II, en su visita a
Sudáfrica, afirmó que la solidaridad "es el único camino posible
para salir del completo fracaso moral de los prejuicios raciales y
de las rivalidades étnicas" (Homilía en Johannesburgo, 17 de
septiembre de 1995, n. 4: L'Osservatore Romano, edición en lengua
española, 29 de septiembre de 1995, p. 11). La solidaridad se ha de
desarrollar entre los Estados pero también en el seno de todas las
sociedades donde, indiscutiblemente, la deshumanización y la
desintegración del entramado social están llevando a la exacerbación
de las opiniones y de las conductas racistas y xenófobas, y al
rechazo del más débil, sea extranjero, inválido o pobre.
Asimismo en la Conferencia
Durban 2 contra el racismo organizada por la ONU en Ginebra del 20
al 24 de abril de 2009, el Papa ha dicho que hace falta apostar por
la educación en la dignidad de la persona y en los derechos humanos.
Contra el racismo, Benedicto XVI ha apoyado el encuentro y ha
subrayado la riqueza de la diversidad de la familia
La solidaridad se funda en la unidad de la familia humana, pues
todos los hombres, creados a imagen y semejanza de Dios, tienen el
mismo origen y están llamados al mismo destino. Sobre esta base es
insustituible la contribución de las religiones y esa contribución
deben darla todos los creyentes que, adhiriéndose libremente a su
fe, la viven diariamente. En todo esto nos ha de impulsar la
convicción de que la libertad de conciencia y de religión sigue
siendo el presupuesto, el principio y el fundamento de cualquier
otra libertad, humana y civil, individual y comunitaria.
Primeros pasos para
combatir los crímenes de odio en Europa
Los organismos judiciales de España condenaron al ex soldado Josué
Estébanez a 26 años de prisión por asesinar al joven antisistema
Carlos Palomino y por intento de homicidio de otro viajero, al que
apuñaló cuando se le enfrentó para desarmarle. El tribunal considera
que el 11 de noviembre de 2007, en un vagón de metro, Estébanez
actuó por "discriminación ideológica" al toparse con un grupo de
personas de ideas opuestas a las suyas. Es la primera vez que se
admite esta agravante en Madrid, según el Movimiento contra la
Intolerancia. Ya se ha tenido en cuenta en tribunales de otras
regiones.
Las acusaciones ven en este fallo un respaldo para futuros juicios y
actuaciones policiales contra bandas ultras. La sentencia "va a
generar una pedagogía social de prevención de la violencia y un
mensaje inequívoco para quienes la perpetran", señaló Esteban
Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia
Senado estadounidense aprobó Ley que incluye casos de crímenes de
odio por identidad de genero.
Por su parte en los Estados Unidos el Senado ha aprobado por 68
votos a favor y 29 en contra la inclusión de la orientación sexual y
la identidad de género en las categorías contempladas bajo la ley
federal de crímenes de odio. La reforma de esta ley procedía de la
Cámara de Representantes, donde fue aprobada a principios de
octubre, según informaron fuentes periodísticas.
Este nuevo marco legal permitirá a las autoridades federales
involucrarse en aquellos crímenes homófobos o tránsfobos que las
autoridades locales decidan no perseguir, así como proporcionar a
sus víctimas una serie de ayudas y beneficios a los que actualmente
no tienen derecho. Otra consecuencia importante sería la obligación
por parte del FBI de hacer un seguimiento de los crímenes contra
personas transexuales (actualmente no hay estadísticas federales al
respecto).
Se espera que esta reforma legal, conocida como “Matthew Shepard Act”,
en memoria del joven gay torturado y asesinado en Wyoming en 1998,
pase su último requisito la semana que viene con la firma del
presidente Obama, que ya se ha comprometido públicamente a
rubricarla si era aprobada, al contrario de la administración que le
precedió
Mundialización y nuevos particularismos
En efecto, la mundialización se está produciendo cada vez con mayor
rapidez: los países, las economías, las culturas y los estilos de
vida se acercan, se universalizan y se funden. El fenómeno de la
interdependencia se extiende a todos los campos: político,
económico, financiero, social y cultural. Los descubrimientos
científicos y el desarrollo de las técnicas de comunicación han
"empequeñecido" notablemente el planeta.
A la vez, de forma paradójica, los contrastes se acentúan cada vez
más, las violencias étnicas aumentan, la búsqueda de identidad del
grupo, de la etnia o de la nación se exaspera rechazando a los
otros, a los que son diferentes, hasta el punto de cometer, a veces,
actos de barbarie. Así, este último decenio se ha caracterizado por
guerras étnicas o nacionalistas, que constituyen motivos de
creciente preocupación para el futuro.
En parte, esa paradoja, muy conocida, se suele explicar con el miedo
a perder la propia identidad en un mundo que se hace planetario con
demasiada rapidez, precisamente en el momento en que las
desigualdades se acentúan. Pero esa paradoja se debe a múltiples
causas. Es sabido que la caída del muro de Berlín despertó rencores
y nacionalismos, que desde hacía años se hallaban adormecidos bajo
la ceniza; y también es sabido que, con mucha frecuencia, las
fronteras heredadas de la colonización no respetan la historia y la
identidad de los pueblos y, además, de modo cruel, no se practica la
solidaridad en sociedades cuyo entramado social se desintegra.("La
Iglesia frente al racismo, para una sociedad más fraterna, publicado
por el Consejo pontificio Justicia y paz)
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