|
*
Pastoral
y Caridad
|
Argentina 13-04-2010 (LaNacion)
por pastoralhispana.org. El documento sobre la pobreza que la Iglesia
pretendía acordar con distintos sectores sociales se frustró por las
internas existentes en las organizaciones empresariales y sindicales, según
advirtió ayer el obispo de San Isidro y presidente de la Comisión de
Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto.
Dijo: "El documento no se pudo terminar de consensuar por el alto porcentaje
de fragmentación que hay en la Argentina", y ante el escenario dividido,
anunció que la Iglesia suspendió la presentación del documento, que estaba
prevista para el miércoles próximo en el Episcopado, aunque el propio obispo
dejó trascender el texto.
Casaretto se refirió principalmente a las disidencias internas en las
cámaras empresariales -la Unión Industrial Argentina (UIA), la Asociación
Empresaria Argentina (AEA) y la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba),
entre otras-, que impidieron avanzar en acuerdos, pese a que en una primera
instancia las propias entidades habían dado su visto bueno, a través de los
representantes que mantienen en el foro multisectorial que elaboró el
documento.
Casaretto admitió, además, que la Iglesia tuvo "cierta ingenuidad" al pensar
que "se podía avanzar más rápidamente" en la búsqueda de consensos para
erradicar el drama de la pobreza, a la que el texto define como "una
emergencia nacional".
Asimismo, mientras el obispo estimó que el índice de la pobreza "podría
haber empezado a bajar, con el plan de asignación universal a la niñez,
luego del pico registrado en 2009", el Observatorio de la Deuda Social de la
Universidad Católica Argentina (UCA) advirtió que más del 30% de la
población está bajo la línea de pobreza y que hay un 12% de indigentes.
Los puntos más ríspidos del frustrado documento, cuyo título es "La pobreza,
un problema de todos", fueron las referencias al modelo económico y a la
vinculación entre la inflación y las políticas de ajuste. El texto, de
cuatro carillas y media, señala al respecto que las situaciones de pobreza e
inequidad, que constituyen un problema estructural y de larga data, son "el
resultado de un modelo económico que no realiza una distribución equitativa
de la riqueza". Y propone, entre otras ideas, "controlar la inflación, que
tanto daño hace en particular a los sectores más pobres, sin caer en las
políticas de ajustes, que han demostrado un gran fracaso y la fractura
social".
El documento fue elaborado en el seno del foro "De habitantes a ciudadanos",
constituido por la Comisión de Justicia y Paz, un organismo del Episcopado
integrado por laicos, cuyo asesor nacional es monseñor Casaretto.
Para abordar el tema de la pobreza, el foro encargó aportes iniciales a los
economistas Ernesto Kritz y Juan Llach; al licenciado Daniel Arroyo, ex
ministro de Desarrollo Social bonaerense, y a Agustín Salvia, director del
Barómetro de la Deuda Social de la UCA.
Sobre esa base, los representantes de las 20 organizaciones que componen el
foro analizaron y completaron el documento, que terminó de elaborar en
reuniones semanales un equipo coordinador, conducido por Eduardo Serantes,
presidente de Justicia y Paz y hombre de Casaretto .
Las propias organizaciones sugirieron modificaciones, como la supresión de
la referencia a un "Plan Marshall para rescatar a los jóvenes que están
fuera del mercado". Tras un reclamo de la Central de Trabajadores Argentinos
(CTA), se cambió la denominación por un "plan de recuperación y reinserción
integral".
Sin ánimo de confrontar
"Nunca hubo intención alguna de confrontar con el Gobierno", dijo el obispo
Casaretto, quien hace unos meses adelantó a funcionarios y dirigentes
kirchneristas que la Iglesia iba a encarar la búsqueda de acuerdos entre
distintas organizaciones sociales para fortalecer la conciencia en torno al
problema de la pobreza. Lo hizo en reuniones con el diputado Carlos Kunkel y
el secretario de Culto, Guillermo Oliveri. También hubo reuniones de Cáritas
y de la Comisión de Justicia y Paz con los ministros del Interior, Florencio
Randazzo, y de Desarrollo Social, Alicia Kirchner. "El Gobierno estaba al
tanto de la preparación del documento y veía bien que la sociedad civil se
preocupara por la pobreza. Nunca recibimos presiones", dijo el obispo.
Confirmó, además, que el lunes de la Semana Santa -hace diez días- se reunió
en un almuerzo con el presidente de la UIA, Héctor Méndez, quien juzgó
positivo el documento, aunque el empresario le adelantó: "Habrá que ver qué
pasa en nuestras comisiones". También habló por teléfono con el presidente
de Adeba, Jorge Brito, quien le transmitió una inquietud similar.
Con una crítica a los empresarios, Casaretto dijo que "la fragmentación está
muy viva dentro de las organizaciones". Y añadió: "Pensábamos que íbamos a
avanzar en los acuerdos para luchar contra la pobreza. Pero no contamos
finalmente con el aval de todos, por lo que se detiene el proceso de
aprobación del documento".
Sin embargo, más allá del fracaso del acuerdo, el obispo evaluó como "muy
positivo que la pobreza se instale como el problema más urgente para el
Bicentenario. Es una prioridad".
Si bien no habrá una presentación oficial, el documento circulará en la
sociedad civil, dijo Casaretto. "Habrá que limarlo. Pero tiene que pasar a
la gente y llegar a la calle", señaló el obispo de San Isidro.
|