Rev. Padre Víctor Caviedes

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    El padre Víctor  Caviedes en Chiul, Guatemala orando con la familia al lado de Diego Ordonez un joven que sufrió un grave accidente cuando trabajaba en el Sur de la Florida -USA (07/12/09)

Buenas condiciones de atención en la salud y seguridad en el centro laboral son necesarias para Inmigrantes hispanos.

08/12//2009  (por: pastoralhispana.org)

Luego de un prolongado y cálido aplauso en la Misión Católica de Jesús Obrero en la ciudad de Fort Myers, Florida,  tras el agradecimientos de los sacerdotes Víctor Caviedes y Sofonias Ortes este ultimo Administrador de la Misiones Jesús Obrero y San José, dieron las gracias al medico norteamericano Gary L. Pynckel llamado hoy  como el "angel de los pobres", por su ayuda desinteresada a la comunidad de inmigrantes en atención medica, como diagnostico de enfermedades, realización de exámenes clínicos a precios al alcance y dentro de las posibilidades de estas personas que no tienen acceso a los centros médicos por carecer de seguro medico, Medicare y el Medicaid y dificultades en su lenguaje. Así lo informo el diario " Expresión Latina" de Fort Myers en la Florida, un medio que se ha convertido en la voz de los hispanos inmigrantes.

Por su parte el sacerdote Víctor Caviedes viene viviendo de cerca el problema con la comunidad de inmigrantes los cuales muchos jóvenes no saben donde recurrir cuando se enferman, sufren un accidente laboral, o accidente automovilístico, hasta hace pocas semanas,  esta viendo varios casos de jóvenes que han contraído la tuberculosis, por contagio o falta de nutrición,  y la ayuda que el padre les proporciona en alimentos una vez a la semana no es suficiente para estos jóvenes, haciéndose necesario la atención medica, por lo cual el padre realiza esfuerzos coordinados con los médicos y áreas de salud para conseguirle ayuda y atención médica.

Estas carencias no solo se aprecian en la ciudad, también en los campos de cultivo en el sur de la florida, donde los inmigrantes piscan naranjas u otras productos vegetales, el padre Víctor  les lleva productos para el cuidado y aseo personal, vitaminas, alimentos, frazadas, les da charlas para prevenir las enfermedades y evitar los contagios; los pesticidas también constituyen un gran problema de riesgo para los trabajadores del campo al cual se le vinculan la  infertilidad, depresión suicida, cáncer y defectos congénitos, ante esta realidad la palabra de Dios en sus visitas a los inmigrantes resulta en un ingrediente muy importante para llenar sus vidas de esperanza ante toda dificultad

VIH  y SIDA una realidad palpable  en la población de inmigrantes

Con frecuencia, los inmigrantes no tienen información sobre el VIH, o la tienen muy escasa, y el acceso al sistema sanitario o los métodos de prevención del VIH también es nulo o escaso. La carencia de ingresos y la pobreza pueden forzar a los inmigrantes a incrementar el riesgo a contraer el VIH. Muchas veces, para poder sobrevivir  dentro de su proceso migratorio deben "venderse" sexualmente y sin protección, lo que aumenta sus posibilidades de riesgo de infección y quebranta su estado emocional. Uno de los grupos más vulnerables de la población móvil son los demandantes de asilo, quienes aún no tienen estatus oficial o jurídico en el país donde se encuentran viviendo; a este grupo le siguen las mujeres y los niños, que también son altamente vulnerables.
El hecho de estar legal o ilegalmente en un país influye de forma considerable en la vulnerabilidad al VIH/SIDA. Los inmigrantes llamados "ilegales" viven marginados de la sociedad, procurando evitar cualquier contacto con las autoridades. En realidad, no tienen ningún derecho en el lugar donde viven, incluyendo la imposibilidad de acceso legal a los servicios sociales o sanitarios y la atención por ITS/VIH/SIDA. Por otro lado, en relación con los inmigrantes que viven con VIH/SIDA, hay mucho que hacer para mejorar sus condiciones. Es necesario mejorar el acceso legal al sistema sanitario, así como esforzarse por optimizar las condiciones lingüísticas y culturales en la atención y cuidado brindado a los inmigrantes. A menudo los inmigrantes que viven con VIH/SIDA regresan a sus países de origen sin saber que están infectados. Es fundamental que las personas conozcan su estado serológico, pues esto puede mejorar su situación para obtener ayuda y apoyo a tiempo, así como mejorar tanto la protección de ellas mismas como de sus compañeros sexuales.
Deben hacerse más esfuerzos hacia el asesoramiento y la prueba voluntaria del VIH/SIDA (de las personas que viven con VIH, sólo una de cada diez se ha sometido a la prueba y sabe si está infectada), así como en la protección contra el estigma y la discriminación que puede sufrir la gente que vive con el VIH. El estigma y la discriminación surgen tanto del miedo como de la falta de sensibilización  y conocimiento sobre el VIH. El estigma se nutre de prejuicios existentes y situaciones de exclusión que marginan aún más  a personas que, ya de por sí, podrían ser más vulnerables a la infección  por el VIH. El estigma impulsa a las personas a actuar de un modo tal que perjudica directamente a otras y les niega servicios o derechos. El estigma impide que muchas personas puedan negociar unas relaciones sexuales seguras, se hagan la prueba del VIH, revelen su estado serológico a su pareja o soliciten tratamiento, incluso aunque haya servicios de prevención disponibles. También deben dedicarse esfuerzos a mejorar las leyes y regulaciones, por ejemplo:

- Facilitar la reunificación de la familia cuando un inmigrante está en un país extranjero.
- Agilizar el acceso legal al Sistema de Salud 
- Asegurar la aplicación de las leyes internacionales para los trabajadores.
- Permitir el acceso a la ayuda jurídica y al proceso judicial.
- Garantizar la protección de la confidencialidad respecto a su estado de seropositividad.
- Permitir el acceso a la Seguridad Social básica.

 

 Otro tema resaltante en la vida de los inmigrantes hispanos, es la frecuencia de accidentes laborales; de acuerdo a un informe publicado por la Federación de Sindicatos AFL-CIO los hispanos sufren más accidentes laborales y la tasa de la mortalidad ni hablar se incremento en el 76 %  desde el año 1992 hasta el 2007. Según el estudio de la Federación, murieron 5,657 trabajadores en el 2007 en tanto que en el 2006  fueron 5,840 los fallecidos en plena jornada laboral;  también  fueron registrados  10,959 accidentes laborales o enfermedades relacionadas con el trabajo diario.  Las estadísticas no incluyen las muertes por enfermedades laborales, las cuales se estima que oscilan entre las 50 mil y las 60 mil anualmente.  "En 2007 las empresas reportaron más de 4 millones de lesiones y enfermedades relacionadas con el trabajo, -dice el informe-, pero debido a las limitaciones del sistema y a que muchos casos no se notifican, el número subestima el problema. La cifra real se estima dos o tres veces superior, entre 8 y 12 millones de lesiones y enfermedades al año".

"Las cifras presentadas por el reporte de la AFL-CIO exponen una clara pero lúgubre realidad de la seguridad en el ámbito laboral de los Estados Unidos", aseguró el Labor Council For Latin American Advancement ( LCLAA ) en un comunicado de prensa. (Un grafico estadístico refleja la dura realidad de los inmigrantes en la portada de www.pastoralhispana.org

La Iglesia Católica ha hecho énfasis en muchas cartas y documentos y lo continua haciendo hoy en día con el tema de la salud, entre ellos la Carta Encíclica Laborem exercens del desaparecido Papa Juan Pablo II, es objetiva en el tema de la salud del hombre, del trabajador, establece su posición como carta promotora de los derechos humanos y la salud de los trabajadores así como el derecho a la pensión, dice la carta en el numeral 19: "Además del salario, aquí entran en juego algunas otras prestaciones sociales que tienen por finalidad la de asegurar la vida y la salud de los trabajadores y de su familia. Los gastos relativos a la necesidad de cuidar la salud, especialmente en caso de accidentes de trabajo, exigen que el trabajador tenga fácil acceso a la asistencia sanitaria y esto, en cuanto sea posible, a bajo costo e incluso gratuitamente. Otro sector relativo a las prestaciones es el vinculado con el derecho al descanso; se trata ante todo de regular el descanso semanal, que comprenda al menos el domingo y además un reposo más largo, es decir, las llamadas vacaciones una vez al año o eventualmente varias veces por períodos más breves. En fin, se trata del derecho a la pensión, al seguro de vejez y en caso de accidentes relacionados con la prestación laboral. En el ámbito de estos derechos principales, se desarrolla todo un sistema de derechos particulares que, junto con la remuneración por el trabajo, deciden el correcto planteamiento de las relaciones entre el trabajador y el empresario. Entre estos derechos hay que tener siempre presente el derecho a ambientes de trabajo y a procesos productivos que no comporten perjuicio a la salud física de los trabajadores y no dañen su integridad moral."  También en la ultima Encíclica Caritas in Veritate  el derecho a la vida y la bioética también entra a formar parte de la Doctrina social de la Iglesia. Ante la tecnología que ofrece medios e instrumentos que pueden servir para mejorar la salud de los hombres, o que pueden ser usados para destruir a los débiles, los indefensos, los desamparados, la Iglesia tiene que recordar principios éticos que sirven para guiar el correcto uso de esos medios e instrumentos.

En una carta del Obispo Willian Murphy Presidente del Comité de Justicia Nacional y desarrollo Humano de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos con motivo de la reforma de salud planteada por el Presidente de los Estados Unidos y actualmente debatida por los congresistas en Washington, escribió hace poco al congreso americano lo siguiente: La USCCB espera con interés la posibilidad de trabajar con ustedes para una reforma satisfactoria del sistema de salud de manera que ofrezca atención medica universal, asequible y de calidad, que proteja y respete la vida y dignidad de todas las personas desde la concepción hasta la muerte natural"

 

El grafico estadístico elaborado por pastoralhispana.org refleja como los datos proporcionados por la federación de Sindicatos AFL-CIO el numero de inmigrantes hispanos muertos fue de 5,657 trabajadores en el 2007 en tanto que en el 2006  fueron 5,840 los fallecidos en plena jornada laboral.