El próximo
2 de Abril se cumplirá el cuarto aniversario del fallecimiento de Juan Pablo II junto a miles de jóvenes, según se desprende del calendario de las celebraciones presididas por el Santo Padre publicado el jueves.
Lo hará presidiendo el 2 de abril, a las 18.00 en la basílica vaticana, una santa misa a la que están invitados en particular los jóvenes de Roma.
Será al mismo tiempo el tradicional encuentro que el Papa mantiene todos los años con los jóvenes de su diócesis en preparación de la Jornada Mundial de la Juventud, que este año se vivirá a nivel local en las diócesis tres días después, el Domingo de Ramos.
De esta inmensa herencia de Juan Pablo II, de "su profunda huella en la historia de la Iglesia y de la humanidad", cabría asimismo subrayar algunos aspectos más. El primero de ellos es la centralidad de su mensaje, expresado ya en sus primeras palabras, tras su elección pontificia en octubre de 1978: "¡No tengáis miedo. Abrid de par en par las puertas a Cristo!".
A lo largo de sus casi 27 años como Sucesor de San Pedro, el Papa Wojtyla no se cansó de repetir que sólo Jesucristo es el único Redentor del hombre, el único Salvador de toda persona y todo el género humano. Jesucristo es la respuesta a las expectativas humanas de paz, libertad, justicia y amor. Desde esta clave se inscriben también algunos otros rasgos capitales de su ministerio petrino como fueron los viajes apostólicos, su apuesta y opción decidida en favor de los jóvenes, su inquebrantable defensa y promoción de la vida y de la familia